«Nosotros, los filósofos, no somos libres de separar el cuerpo del alma, como lo hace el pueblo; aún menos libres para separar el alma del espíritu. No somos ranas pensantes ni aparatos de objetivación o de registro, con las entrañas heladas —nosotros continuamente tenemos que parir nuestros pensamientos desde nuestro dolor y proveerles maternalmente de todo cuanto hay en nosotros de sangre, corazón, fuego, placer, pasión, tormento, conciencia, destino, fatalidad. Vivir —ello significa para nosotros transformar continuamente todo lo que somos en luz y en llama, también todo lo que nos hiere. Simplemente no podemos hacer otra cosa.»
Ecce Homo. F.Nietzsche.
Pertenezco a la última generación romántica. Amar en palabras mayúsculas siempre fue mi objetivo en la vida, querer con todos los poros de mi piel, con la sangre que circula por mis venas, hasta que me duele el corazón de tanto añorar al otro, hasta escalar la montaña más alta sólo para vislumbrar cómo abre lentamente los ojos al despertar. Soy fiel en mis sentimientos y cuando quiero siempre es hasta el final. Por eso nunca quise utilizar mis armas de mujer: la seducción, a la que es muy difícil que un hombre no se desarme. Siempre he buscado que me quieran por lo que soy y no por lo que aparento.
Formamos una sociedad de individuos aislados, autómatas, esclavos del dinero. Sin rituales que celebrar, sin líderes a los que seguir, sin ideales por los que luchar, damos espacio en nuestro ser a la desesperación. Y nos perdemos.
Que la prisa por hacer no nos impida ser. Con quince años leíamos a Nietzsche en el portal 49 de una calle cualquiera en una ciudad de provincias, sintiendo que éramos distintos a los otros. El eterno retorno nos iba a salvar de la mediocridad. No caeríamos en la rueda de una vida gris y aburrida, acatando órdenes y convirtiéndonos en una pieza más del engranaje capitalista. Entre aforismo y aforismo, bebíamos sorbos de cerveza, intentando comprender las palabras del filósofo. Estrechamos nuestros vínculos de amistad, escribiendo nuestras reflexiones y cuentos en cuadernos hoy ya amarillentos.
Pertenezco a una generación en la que todavía creíamos que con esfuerzo podríamos lograr, o al menos acercarnos, a nuestros sueños. Hacer, ser, frente al tener. En los tiempos que corren, lo que se aspira es a tener billetes en la cartera, cuantos más mejor. Quien pudiera hacer un pacto con el diablo, preferiría publicar un libro sin ningún valor literario, pero que le reportase muchas ventas, antes que escribir la obra más valiosa y bella del mundo. Tener frente a ser.
Desde que leí Momo, he sido consciente de cómo el tiempo es engullido por los hombres grises y que la trampa de la eterna juventud es eso, una invención de las grandes corporaciones para consumir cremas, elixires y falsas promesas. Atrapados por las agujas del reloj, ahora por los dígitos del móvil, avanzamos hacia un lugar que no sabemos muy bien cuál es, pero avanzamos. Una fuerza extraña, magnética, telúrica, nos arrastra hacia la autodestrucción.
Espero que todo mi amor os llegue y proteja.
Alfileres que se me clavan en los dedos, cristales rotos en la planta de mis pies, el zumbido de decenas de abejas que me impiden dormir. ¿Qué puedo hacer para ayudarte, hijo? Te ofrezco mi mano, espero que sientas que tengo la suficiente fuerza para impedirte caer.
La espiral nos empuja hacia el centro de una masa informe, negra, de dimensiones desconocidas. Cierro todas las puertas, ventanas y tiro la llave de casa por la taza del váter. Nadie vendrá a buscarnos. Estamos juntos.
2 comentarios en “Amar en palabras mayúsculas”
Precioso!!. Pero hay esperanza, todo va a cambiar. Un gran despertar se aproxima y la vida dará un vuelco.
Gracias por recordar q hay q ser antes q tener. Porque si eres todo llega y nada falta, pero si lo q se aspira es a tener, pasarán toda la vida acumulando y nunca estarán satisfechos. Pero sólo con ser y fluir todo llega, porque cuando eres y fluyes el universo te proporciona todo lo q necesitas para ser feliz.
Gracias Patricia A.
precioso!!. Q razón tienes, lo más importante es ser. Porque si eres y fluyes con la vida, la vida te lo da todo y nada te falta. Pero si lo q se desea es tener nunca se conseguirá nada y sólo acumularán y nunca estarán satisfechos.
Pero un gran despertar está en camino y el mundo será mejor.
Gracias Patricia por tus escritos.